El mercado de las criptomonedas recibió un balde de agua fría este martes. Lo que parecía ser un año de consolidación se ha transformado, al menos momentáneamente, en un "borrón y cuenta nueva". Bitcoin (BTC) descendió brevemente por debajo de la barrera psicológica de los 90.000 dólares, tocando niveles que no se veían desde hace siete meses y eliminando, en una sola racha vendedora, todas las ganancias acumuladas durante 2025.
Aunque el activo logró un rebote tímido al cierre de la jornada, el daño en el sentimiento de los inversores es palpable. Apenas hace un mes, el mercado celebraba un máximo histórico cercano a los 126.000 dólares; hoy, la narrativa ha girado drásticamente hacia la cautela y la defensa del capital.
Un retroceso con fuerza técnica
La caída no fue un evento aislado. Durante la sesión, BTC tocó un mínimo de 89.400 dólares, confirmando la ruptura de soportes técnicos cruciales. En lo que va de noviembre, la criptomoneda líder ha cedido más de un 15%, arrastrada por una ola de ventas generalizadas y una aversión al riesgo que también ha golpeado a las bolsas tradicionales.
Los analistas apuntan a una "tormenta perfecta" de factores técnicos. El más preocupante para los chartistas es la formación de un "death cross" (cruce de la muerte), una señal bajista que ocurre cuando el precio pierde su media móvil de 200 días. Esta señal suele actuar como un semáforo en rojo para los traders algorítmicos, acelerando las ventas.
Los ETF: De motor a lastre
Si en 2024 los ETF al contado en EE. UU. fueron el combustible del cohete, en este momento están actuando como un ancla.
Los datos son contundentes:
- Salidas masivas: Los fondos registraron una de sus peores semanas del año, con retiros que superaron los 1.100 millones de dólares.
- Cambio de tendencia: El impulso comprador institucional se ha frenado en seco. Si el precio se mantiene por debajo del costo de entrada de los inversores que llegaron en 2025, la presión de venta podría intensificarse aún más.
Efecto contagio y el "mito" del Halving
La debilidad de Bitcoin no tardó en extenderse al resto del ecosistema. Grandes nombres como Ether y Solana sufrieron caídas semanales de dos dígitos. Aunque hubo casos puntuales de resistencia en ciertos tokens, el tono general del mercado es defensivo.
Este escenario pone a prueba la famosa narrativa del "ciclo post-halving". Tras el evento de reducción a la mitad de 2024, la historia sugería un 2025 de fortaleza explosiva. Sin embargo, la realidad actual está obligando a los inversores a recalibrar sus expectativas ante la falta de liquidez y el miedo macroeconómico.
¿Qué sigue ahora?
Los ojos de Wall Street y de los inversores minoristas están puestos en tres variables clave para los próximos días:
- El flujo de los ETF: ¿Se detendrá la sangría de retiros?
- Datos macro de EE. UU.: Cualquier señal de debilidad económica podría golpear aún más a los activos de riesgo.
- El soporte de los 90k: Bitcoin necesita consolidarse por encima de este nivel para evitar una corrección más profunda hacia soportes inferiores.
Por ahora, el mercado se mantiene en vilo, esperando ver si esta caída es una oportunidad de compra ("buy the dip") o el inicio de un invierno más largo de lo esperado.
